Hasta el último día tuvo que ser prepotente la Campos Fecha: viernes, 07 de abril a las 20:45:18 Imagen: maria_teresa
David Mármol. No hay día en su vida en que esta mujer no haya hecho apogeo de su prepotencia, su soberbia y su creencia de ser superior ante sus compañeros, ante su público e incluso delante de su familia.
Ayer era el día para bajar de ese burro en el que lleva montada algún tiempo, y con un poco de humildad y de profesionalidad abandonar su programa, como lo haría una buena periodista, es decir dando las gracias al público que la ha seguido, por poco que haya sido, y al equipo que le ha soportado sus broncas, sus depresiones y lloreras por los pasillos y sus aires de grandeza.
¡Pero no! ¿En qué cabeza cabe que la “gran” Mª Teresa Campos demostrara un poco de humildad?.
Ella se despidió mirando el reloj como si tuviera prisa, con una sonrisa soberbia y, personalmente creo que repelente, como si hubiera ganado algo… y diciendo “llevo diecisiete años haciendo un programa diario de televisión en directo, es demasiado tiempo, adiós” ¡Pero que formas son esas!
Ya he dicho muchas veces que como dice el refrán “a cada cerdo le llega su San Martín” y al fin te ha llegado a ti… ¿Recuerdas cuando al principio de toda esta aventura, que te ha hundido más aun de lo que estabas, decías en los pasillos de antena 3: “ el mejor regalo de reyes que me podían hacer es ponerme a Ana Rosa en Telecinco…” haciendo una vez más gala de tu soberbia, pues bien, no ha sido el mejor regalo para ti, sino para nosotros, porque te ha eliminado de un plumazo, con su elegancia, su juventud y su buen hacer diario.
¿Recuerdas cuando enviaste a una redactora de tu programa (E.P.R.) a que me martirizara con tus audiencias de hace 50.000 años? ¿Recuerdas como finalmente me tuvo que dar la razón?
En fin, no hace falta ahondar más en el tema, eres lo que eres, y aquí tienes lo que has cosechado. En esta profesión estar 17 años haciendo televisión como tú para irse de esa forma, sinceramente es repugnante.
Si te hubieras ido hace dos años, aún conservarías algo de dignidad, pero el dinero es suculento.
Es penoso que haya gente que le ponga precio a su dignidad, y que le haga la vida imposible a la gente que decida no seguir sus locos pasos, eres lo más parecido a Encarna Sánchez, mala hasta la médula.
Cuídate Mari Tere y cuida a tu hija, porque sin que tu la enchufes por contrato en otra cadena, no sé realmente para que es capaz esta chica.