Roger Yerro. Un año mas, en el pueblo de Tordesillas (Valladolid) se celebró ayer dia 11 la "fiesta" del toro alanceado. Una barbarie ancestral que consiste en perseguir un toro
que sea "digno" del pueblo (este año no ha servido el que estaba pensado en un principio y se ha cambiado por otro) para darle muerte clavandole toda clase de lanzas.
El que consigue dar muerte al animal, se convierte en un héroe para el pueblo. El rabo del astado es cortado y guardado como el mayor tesoro posible. De hecho el joven que lo consiga será recordado en el pueblo durante años.
Instituciones como la iglesia o el gobierno aprueban dicha tradición y es considerada de alto interés por ser única en el país.
La tradición, prohibe la participación de las mujeres, al considerarlas de menor categoría, a pesar que la casa consistorial del pueblo es gobernada por una alcaldesa.
Es por esta razón que la reportera del programa "Está pasando" que trataba de dar cobertura a tal asesinato premeditado fue agredida, del mismo modo que su compañero el cámara. A nadie sorprendió dicha actitud por parte de seres que disfrutan persiguiendo, clavando lanzas y finalmente matando a un toro. Incluso la periodista Pepa Giménez condenó el acto de la agresión y de la propia "tradición".
Desde estas líneas, en mi nombre y bajo mi única responsabilidad CONDENO la "tradición" y no la tolero ni la apoyo ni la RESPETO. Porque ninguna agresión gratuita es respetable.